por Diego Hurtado Vázquez
2006

La economía es la ciencia de administrar la casa, una buena administración es la que permite vivir bien y en forma equitativa a todos sus habitantes sin agotar sus recursos. Por lo tanto la economía debería buscar la forma de administrar los recursos del planeta para que todos podamos vivir en armonía. La economía debe ante todo preservar el equilibrio ecológico.
Pues bien, esta casa llamada Tierra tiene recursos limitados y se ha comprobado que si seguimos agotándolos al ritmo que vamos, en poco tiempo la vida en el planeta puede correr riesgos catastróficos. Se habla de que para mantener el sistema actual de consumo y derroche, harían falta muchos planetas tierra. La sociedad actual basada en la producción y el consumo no toma en cuenta los límites que la propia naturaleza nos pone, pero esto se ha vuelto un concepto tan abstracto, que prácticamente estamos depredando el planeta, para a cambio obtener más dinero. La economía se ha convertido en la herramienta que busca como obtener más dinero, no importa como. Viene a ser una economía totalmente artificial, sin considerar el orden invisible de la naturaleza.

¿Será posible que los seres humanos, en un futuro muy cercano, podamos vivir sin dinero con un nivel de desarrollo jamás imaginado?

No es un modelo de trueque, tal vez este podría ser un paso de transición hacia una nueva economía, y nada más. Es un modelo más evolucionado que se sirve de la más alta tecnología existente. Estoy hablando de poner a disposición de toda la humanidad, en forma gratuita, todo el conocimiento y utilizarlo para que nos sirva a mantener el equilibrio de la vida en el planeta. El Internet sería una ayuda grande para eso. Que significa lo gratuito, viene de gratis, de agradecimiento, de gracia, la mejor forma de dar las gracias a la vida es entregando todo nuestro conocimiento para el bien común.
Se trata de cambiar el modelo de acumulación de capital, por uno que cuide de mantener los recursos siempre abundantes para todos los habitantes del planeta, no solo del hombre, sino de todos los seres vivos y su equilibrio mineralógico. Actualmente nuestro desarrollo científico nos facilitaría el poder realizarlo. Solo falta dar el gran paso. Para lograrlo debemos compartir el conocimiento y debemos poner al servicio de la humanidad todas nuestras aptitudes y habilidades. Es decir una sociedad basada en la solidaridad. Basada en el principio de FE, de hágase la Voluntad de Dios que Dios proveerá.
Para empezar, tome en cuenta lo siguiente. Usted posee nada más, durante su vida terrena, como bien material, su cuerpo físico, todo lo demás, tan solo le pertenece momentáneamente. No posee nada y por lo mismo no debe tener ningún apego por nada material y a la vez todo lo obtiene. Usted es libre de actuar, el único límite es el amor y no debe temer, sabe que cuando necesite algo no le faltará. Su gran fuerza que es su espíritu da a cambio toda su capacidad y voluntad de servicio para los demás sin esperar nada a cambio. Este es el nuevo modelo económico para la paz mundial.
En términos prácticos ¿como funcionaría esta utopía? Primero, necesitamos reconectarnos con el orden natural. El momento en que no estemos pensando en cómo obtener dinero para sobrevivir, sino en cómo aporto con mi servicio en mantener la vida en el planeta, lo estaremos logrando. Luego, con esa voluntad de servicio, nos interesará ser más para servir mejor. Al tener el conocimiento a nuestra disposición lo podremos hacer y actuaremos sabiamente.
Imagínese que usted obtiene muchas habilidades para la agricultura, o para la arquitectura, o para la medicina, o para la ingeniería, o para las artes. Por ejemplo: conoce sobre plantas que se complementan para no acabar con los nutrientes del suelo y que mantengan el equilibrio del mismo, conoce sobre como mejorar el suelo, en base a abonarlo con los desperdicios orgánicos, y sabe que tipo de elementos biológicos del medio ayudan a combatir las plagas, simplemente aportará con este conocimiento a donde vaya y se la transmitirá al que lo solicite. Además de sus conocimientos, usted aportará con su trabajo manual y su energía para lograr su objetivo.
Otro grupo de individuos de la comunidad, en cambio estará aportando con sus conocimientos para crear cobijos creativos, con materiales locales, que ahorren energía y nos proporcionen un hábitat confortable de forma natural. Así en cada rama del saber, cada quien aportando con lo suyo.
Usted podrá decir que el gran desarrollo tecnológico que vivimos ahora ha sido posible gracias al dinero, y por ello los dueños de la tecnología más avanzada son los países más desarrollados económicamente. Pues ahora podremos decir que la tecnología se desarrollará mucho más ya que no habrá el limitante económico para hacerlo. Por ejemplo para enviar un satélite al espacio, se necesita actualmente una inversión multimillonaria. Solo con mucho dinero se lo puede hacer. El costo de la investigación, los materiales, la energía necesaria para hacerlo, etc. El momento en que la humanidad trabaje unida, será una inversión multimillonaria de voluntades a través de servicios, productos y energía, por conseguir un objetivo de utilidad mundial. Entonces todo proyecto que ayude al bien del planeta y de la humanidad, será logrado en base al aporte voluntario de sus ciudadanos. Tecnológicamente, gracias al mismo satélite, nos podremos mantener comunicados y saber en donde podremos encontrar los recursos que necesitamos, y como mantener su equilibrio. El limitante ya no será el no poder pagarlo, el limitante será tan solo el orden de la naturaleza.
Todos estaremos apoyándonos y dándonos el hombro. El interés de cualquier acción humana ya no será como poder sacar un mayor beneficio económico para mi persona de esto, sino el cómo puedo contribuir en servir mejor a mi comunidad y al planeta para el bienestar de todos.

¿Cuáles serán las características de esta sociedad?

No habrá leyes ni restricciones, ni gobierno, ni jerarquías, el único límite será el Amor. Será una sociedad basada en el Amor, la Hermandad y la Solidaridad. El orden será el orden de la naturaleza. Pese a no haber leyes ni gobierno, seremos una sociedad muy organizada, participativa y deliberativa, en donde todo proyecto que afecte a la comunidad será analizado.
Se valorará los conocimientos ancestrales y la sabiduría popular, se tendrá sobre todo una gran conciencia de mantener las condiciones de los recursos naturales para que pueda servir a generaciones futuras, ya no la de tener la mayor producción para un mayor lucro.
La producción de insumos sabiamente cultivados se pondrá a disposición de la comunidad, no solo de los que trabajaron con sus manos y aportaron con sus conocimientos a la producción, sino de todos el que la necesite en sus cercanías. Esto funcionará en todos los rincones del planeta en donde todos compartiremos los frutos cosechados.
Nadie trabajará bajo presión puesto que no le faltará nada para vivir, y nadie explotará a nadie por la misma razón. Quien emprende una actividad lo hará porque se sentirá útil, y se molestará si no es utilizada toda su capacidad, porque tiene sus talentos y habilidades y quiere contribuir a la comunidad, sean estos talentos artísticos, manuales, científicos, y no habrá límites para el desarrollo del ser humano. Lo podrá hacer a plenitud.
Se eliminarán las preocupaciones, y reducirán las enfermedades. La naturaleza nos proveerá los alimentos, estos serán combinados para ser los más ricos y nutritivos sin necesidad de matar animales.
La armonía del planeta, se reflejará en nuestro cuerpo y nuestro espíritu, y seremos seres saludables y felices.
El miedo y la inseguridad cesarán y por ello usted no necesitará acumular riquezas, ya que todo estará a su disposición.
Los niños desarrollarán toda su creatividad y talentos en base a sus juegos y sus inquietudes por conocer el mundo que nos rodea, serán seres libres, ellos podrán deambular tranquilamente por todo lugar que siempre estarán protegidos por la comunidad, y todos seremos maestros y aprendices de un mundo mejor.
Todos conoceremos de muchas artes y muchas ciencias, ya que el tiempo sobrará para poder instruirnos y perfeccionarnos. Así podremos todos servir mejor al planeta y a la vida. La educación será para todos y no necesitará un espacio definido, ni horarios definidos, simplemente el planeta será el local y las personas interesadas en conocer sobre algo, buscarán a los que mejor dominan ese tema, a los maestros, para que los guíen, sean estos niños o ancianos.
Los espacios públicos serán los sitios de encuentro entre aprendices y maestros. No se necesitarán títulos para probar que algo sabemos. Las fuentes del conocimiento estarán a disposición de todos. Entonces en realidad podremos hablar de universalidad del conocimiento.
No habrá nadie que pase hambres o enfermedades, puesto que nadie lo permitiría. Todos compartiremos y contribuiremos a crecer los recursos sin agotarlos para que a nadie le falte nada. Será realidad la multiplicación de los panes.
La energía principalmente utilizada que la tenemos en abundancia será la solar, ya que sabremos aprovechar su potencial. La energía solar pasiva será de dominio general. Con mucha sabiduría sabremos aprovecharla, así como los vientos y las fuerzas de la naturaleza. Seremos ciudadanos del sol.
Sin dinero no será necesario hacer contratos, ni facturas, ni trámites, ni escrituras, ni copias, ni billetes, ni títulos, ni envolturas, ni etiquetas, ni tanto papeleo. ¿Se imagina la cantidad de árboles que estaríamos ahorrando? ¿La cantidad de recursos y energía que estaríamos ahorrando?
Sin dinero el valor de las cosas ya no estará en su factor de intercambio, lo estará en su utilidad, será apreciada pero no tendrá precio.
No existirá derroche ni consumo desenfrenado, ni basura, ni desechos, todo será aprovechado, reutilizado, reciclado, devuelto a la madre tierra cumpliendo su ciclo natural. Todo lo que consumimos será devuelto a la madre tierra manteniendo su equilibrio.
Nuestra comunidad será global, pero a la vez se fortalecerá la comunidad local, con todas sus características que la harán única y con ella tendremos una gran diversidad, de acuerdo a la región, el clima y las costumbres.
La riqueza ya no será acumulada sino compartida, y eso se traducirá en nuestro espacio público, en donde tendremos jardines, huertos, arte, actividades, espacios de encuentro, sitios de trabajo, sitios de aprendizaje, espacios de juegos, espacios de compartir, de comidas comunales, de diversión, etc., con mucha variedad y riqueza. Habrá tanto que hacer y tanto que conocer y cosas tan interesantes a cada paso, que nunca estarás aburrido.
Nuestro espacio público será tan rico, que nuestra necesidad de espacio privado se reducirá al mínimo. Sin embargo mantendremos nuestra privacidad, cuando queramos aislarnos seremos respetados y tendremos nuestro espacio seguro para ello, el cual no necesitaremos cerrarlo ni asegurarlo, que todos lo respetarán. En donde nos puedan ubicar, tendremos nuestra dirección.
No necesitaremos de cerramientos, ni tantas puertas, ni llaves, ni de muchas oficinas, ni tantas aulas, ni bancos, ni ministerios, ni tanto espacio privado, ni muchas construcciones. Piense en la cantidad de recursos ahorrados.
La minga comunitaria será la forma de construir, mantener, cosechar, limpiar, sembrar, producir, manufacturar, etc.
No necesitaremos movilizarnos grandes distancias para nuestras actividades. Todo lo tendremos a la mano y en forma gratuita y si queremos algo más diverso, solo ahí nos interesará movernos más lejos. Caminar será la mejor forma de trasladarnos, por espacios arborizados y diversos, ricos en vegetación y fauna, llenos de aire puro. La bicicleta será el medio de transporte individual y transportes colectivos movidos con energía solar, nos acercarán a donde queramos. La mayor parte del espacio antes destinado para vías vehiculares, serán ahora para huertos, jardines, frutales, plazas, espacio de ferias, de fiestas, sitios de intercambio, lugares de juegos, etc. ¿Se imagina a su ciudad con tanto espacio verde?
Podrá viajar por todo lado y será bien recibido, y a todo lado a donde usted vaya querrá contribuir con lo que más pueda.
Aunque esto suene como un sueño, hay mucha gente que está trabajando en este sentido en el planeta, algunos conscientes, otros tal vez no, pero lo están haciendo porque así dicta su corazón y se sienten realizados al hacerlo. El trabajo del voluntariado mueve muchísimo en el mundo, y crece cada día más. Los grupos espirituales han surgido con fuerza para cambiar la mentalidad egoísta del individuo actual. Los grupos ecologistas nos están alertando día a día de las graves consecuencias del modelo actual de desarrollo. Se habla de que otro mundo es posible, y se hacen propuestas para lograrlo. Se plantea el desarrollo del ser humano, de la defensa de la vida en el planeta. Se cuestiona a la sociedad de consumo, al derroche de energía y de recursos, al vacío espiritual de la sociedad materialista, la falta de valores espirituales y el hecho de que todo se valora con dinero, y con cosas materiales. Son señales de que las cosas están cambiando y se están dando alternativas para ello. Al momento es ir contra corriente, pero si creemos en esto, cada día seremos más y lo lograremos.

La gran armonía

Posiblemente el sueño puede ser mucho mejor de lo que aquí les cuento, pero ojalá sea pronto que lleguemos a vivirlo. Confucio ya nos lo dijo hace 2500 años.

“Cuando el gran Tao es practicado
Prevalece bajo el cielo
Virtuosos y hábiles son escogidos
Credibilidad y hermandad son enfatizadas
Por lo tanto los seres humanos no solo aman a sus propios familiares y amigos
No solo se preocupan por sus propios hijos
Los ancianos serán respetados por su edad
Todos los que son capaces podrán desarrollar su potencial
Los niños crecerán bajo las guías correctas
Los que estén solos e inhabilitados habrá quien los cuide
Hombres y mujeres ocuparán sus propias posiciones y lugares
Los bienes materiales serán dejados sin ser guardados para uno mismo
Uno se disgustará si su propia fuerza no está siendo utilizada
Y esta fuerza no será para beneficio propio
Por eso todas las insurgencias y desafíos cesarán
No habrá ladrones, por lo tanto no habrá necesidad de cerrar las puertas con seguro
A esto se le llama la Gran Armonía”.

Kung Fu Tse, LA GRAN ARMONÍA

Nota: Importante destacar que el texto fue publicado originalmente en 2006, dos años antes de la fundación del Movimiento Zeitgeist a nivel mundial y cuatro antes de la apertura del capítulo ecuatoriano. Diego Hurtado es docente e investigador en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UCE, compartió con el capítulo en el ZDAY 2014 llevado a cabo en el Centro de Arte Contemporáneo.