Según Stephen Zarlenga, quien ha rastreado los orígenes y la historia del dinero en su revelador compendio The Lost Science of Money (la ciencia perdida del dinero), el uso de monedas como dinero no se originó con el intercambio de los comerciantes en el mercado. Las primeras monedas conocidas fueron emitidas por los gobiernos; y su valor era el impreso en ellas, no el precio al que se comerciaba el metal. Zarlenga cita a Aristóteles, quien dijo:

El dinero no existe por naturaleza, sino por ley. [Actúa] como una medida [que] hace a los bienes proporcionales y equiparables entre ellos. […] Tiene que existir entonces una unidad, y esta debe ser establecida a través de un acuerdo.

El dinero era un mero fiat (decreto de la ley). Fiat quiere decir «hágase» en latín. el ‘dinero fiat’ es aquel que se declara de curso legal por decreto gubernamental. es simplemente un ‘talonario’, algo que representa las unidades de valor que se pueden negociar en el mercado, un recibo de bienes o servicios que puede ser legalmente ofrecido por otros bienes o servicios. en la China mandarín, en donde se inventó el papel moneda en el siglo IX, esta clase de ‘moneda fiat’ financió un duradero y próspero imperio. El ‘dinero fiat’ también fue utilizado con éxito en la Inglaterra medieval, pero allí era de madera.

El sistema de talonario inglés se originó con el rey Enrique I, hijo de Guillermo el Conquistador, que subió al trono en el año 1100 d. C. la imprenta no se había inventado todavía, y los impuestos eran pagados directamente con los bienes producidos por la tierra. bajo el innovador sistema del rey enrique, el pago se registraba con un palo que había sido tallado y partido por la mitad. Una mitad era mantenida por el gobierno y la otra por quien realizaba el pago. Para confirmar el mismo, las dos mitades eran comparadas para asegurarse de que ‘cotejaran’. dado que ningún palo se parte de manera uniforme, y puesto que las muescas de cotejo de las cantidades se tallaban en ambos pedazos de madera, el método era prácticamente infalible contra la falsificación. el sistema de talonario ha sido llamado la forma más antigua de contabilidad. según el historiador M. T. Clanchy en From Memory to Written Record, England 1066­1307 (de la memoria al registro escrito, Inglaterra 1066-1307):

Los talonarios fueron […] un práctico y sofisticado registro de las cuentas. Eran más convenientes de llevar y conservar que los pergaminos, menos complejos de elaborar y muy difíciles de falsificar.

Sólo unos pocos cientos de talonarios sobreviven, escribe Clanchy, pero millones fueron hechos. los talonarios fueron empleados por el gobierno no sólo como recibos por el pago de impuestos, sino también para pagar a los soldados por sus servicios, a los agricultores por su trigo y a los trabajadores por su labor. en tiempo de impuestos, el tesorero aceptaba los talonarios como pago de aquellos. Para el siglo XIII, el mercado financiero de talonarios era tan sofisticado, que estos podían ser comprados, vendidos, o descontados. los talonarios fueron utilizados por personas e instituciones para registrar deudas, anotar multas, cobrar rentas e ingresar pagos por servicios prestados. en los años 1500, el rey Enrique VIII les dio la importancia de moneda nacional, cuando ordenó que los talonarios debían ser usados para evidenciar el pago de impuestos. Eso significaba que todos tenían que tenerlos. En War Cycles, Peace Cycles (Ciclos de guerra, ciclos de paz), Richard Hoskins escribe que para finales del siglo xvii, alrededor de 14 millones de libras avaluadas en dinero de talonarios se encontraban en circulación. Zarlenga cita a un historiador llamado spufford, quien dijo que la moneda inglesa nunca había sobrepasado el medio millón de libras hasta ese momento. El sistema de talonario no era, pues, un experimento monetario de menor importancia como algunos estudiosos han sugerido. durante gran parte de la edad Media, los talonarios habían conformado la mayor parte de la oferta monetaria inglesa. el sistema de talonario estuvo en uso durante más de cinco siglos (antes de que los billetes de papel basados en el oro de los banqueros usureros echaran raíces) ayudando a financiar una larga era de ocio y abundancia que culminó con el Renacimiento.