Hace poco, el activista Phillip Blair publicó una crítica
al Movimiento Zeitgeist, de la cual tradujimos un extracto

Crear un mundo mejor no se trata únicamente de darle a la gente un documental que ver, un libro que leer o un experto al que escuchar –se trata de empoderar a la gente lo suficiente como para que puedan efectuar cambios en el mundo real. El problema con el Movimiento Zeitgeist, es que a pesar de sus esfuerzos por educar a la gente acerca de las verdaderas causas de muchos problemas, simplemente les provee con porno-utopía y realmente no muestra ningún plan de cómo llegar a un sistema de esas características. Si bien la idea en su conjunto está firmemente arraigada en una especie de anarco-comunismo, es en gran medida lo que Engels denominó como “el socialismo de sillón” en la medida es que nunca se implementó.
El Movimiento Zeitgeist está ausente en varias manifestaciones masivas ya que parece que, en muchos casos, disuade activamente a las personas de la lucha contra las mismas instituciones de las que afirma estar en contra, animando a la gente, por ejemplo, a que no se moleste en protestar por nada, en mitigar los problemas dentro del sistema actual o en participar en el sistema político en absoluto, debido al hecho de que todos los problemas derivan de la misma causa de origen del capitalismo de mercado, por lo tanto, ¿cuál es el punto? Aunque entiendo de dónde proviene esta línea de razonamiento, es una especie de falsa dicotomía decir que no debemos verdaderamente molestarnos en hacer nada dentro del paradigma actual hasta que lleguemos a una Economía Basada en Recursos.
Todavía podemos dar lo mejor de nosotros para provocar un cambio incremental que pueden ser peldaños hacia una sociedad mejor. Desafortunadamente, no es posible hacer que una nueva sociedad exista por el simple hecho de desearla; debe ser construida pacientemente mediante la cooperación colectiva y la resistencia organizada de las masas.
Debemos construir hacia una nueva sociedad en el presente, al demostrar a la gente que podemos realizar cambios concretos en áreas que afectan sus vidas AHORA y al hacerlo, ganar su apoyo para las ideas más radicales de la revolución social. La mayoría de miembros del Movimiento Zeitgeist simplemente se sientan a esperar que apareza una utopía mágica, algo como ‘esperar a que el sistema colapse, y entonces podemos presentarle a la gente una Economía Basada en Recursos’. El problema con esta estrategia es que históricamente, los colapsos del sistema casi siempre han llevado al surgimiento de grupos populistas de extrema derecha tal com fue el caso de la Alemania de Weimar, cuando la hiperinflación extrema y 6 millones de personas desempleadas llevaron a los nazis al poder. Si bien son justificadamente críticos de la política institucional como el principal motor del cambio social fundamental, desestimar a la “política” per se de la ecuación, como lo hacen, es algo ingenuo. La historia nos enseña que la clase dominante nunca renunciará a su poder sin luchar. Ellos nunca entregarán el control voluntariamente, tiene que ser tomado de ellos por medio de la lucha revolucionaria.
El Movimiento Zeitgeist cae en la trampa de creer que si educamos a suficientes personas en una economía basada en recursos, las instituciones gubernamentales eventualmente “subirán a bordo” del proyecto y adoptarán voluntariamente sus planes igualitarios, ya que presentan una sociedad y sistema económico más racionales. Creo que este problema inactivo fue mejor resumido por el filósofo y politólogo Noam Chomsky, cuando dijo…

“No considero al Movimiento Zeitgeist como un movimiento activista. Más bien, me parece que es un movimiento muy pasivo que se deja engañar por doctrinas que tienen un sonido agradable, pero que se derrumban en el análisis. Entre ellos se encuentra la idea de que debemos “dejar de apoyar el sistema” y no debemos “luchar contra él”, es decir tratar de cambiar y superarlo. Eso significa que debemos retirarnos hacia la pasividad. Nada podría ser mejor recibido por los que tienen poder. Mi sensación es que, por muy sinceros que sean los líderes y participantes, el movimiento está gravemente equivocado. No se están dirigiendo hacia el cambio, sino que lo están socavando al fomentar la pasividad y la retirada del compromiso, ofreciendo una falsa sensación de que se está proponiendo una alternativa real, excepto que lo hacen en términos tan abstractos y divorciados de la realidad que virtualmente no tienen sentido”.

El movimiento Zeitgiest no está avanzando hacia un cambio social positivo e incluso podría ser su antítesis.